mentoring

El mentoring es un proceso por el cual una persona, con experiencia en cierto ámbito, bien sea personal, profesional, social o académico, mentor, que ayuda a otra persona, mentee, a lograr sus metas, potenciar sus habilidades y talento o descubrir que quiere de verdad, a través de conversaciones y acciones de aprendizaje.

¿Y por qué el mentoring es una herramienta especialmente útil para promover el liderazgo femenino en las organizaciones y en la sociedad? Una organización es una estructura en la que las personas se relacionan, hoy por hoy, a través de interacciones basadas en el crecimiento, pero sobre todo en el poder personal. Es por tanto importante poder desarrollar ese poder personal y conocer cómo se construye.

La académica y pensadora mexicana Marcela Lagarde, definía la base del poder personal como lo que mueve a una persona y cómo dirige su acción. En la base del poder personal situaba al sentimiento motor que definía como: el conjunto de nuestras creencias, nuestras emociones, nuestra idea del yo y del conjunto de conceptos en las que poner el foco a la hora de actuar. Este sentimiento motor se encuentra en la base de la desigualdad actual entre géneros. En esa estructura, que es la empresa, basada en las relaciones entre personas, relacionadas con tareas y conocimiento, está claro que la mayor parte de los conceptos de ese poder personal ocupan un lugar fundamental en el cómo se relacionan las personas en ella. Esta forma de relacionarse incide directamente en el grado de éxito de la organización, en su grado de competitividad, de eficacia, de capacidad de conocimiento, y a la postre, de su supervivencia.

Utilizar por tanto una herramienta para ayudar a la resolución del conflicto entre sexos, de equilibrio de las desigualdades, y de la disminución de problemas en la interacción entre las personas de distinto sexo de una organización, es por tanto clave.

El mentoring como herramienta para poder cambiar o potenciar los patrones sobre los que actuamos, dirigiendo o cambiando el foco, impulsando la idea del yo de cada mente y actuando sobre las emociones, como elementos definitorios de la base del poder, del sentimiento motor, puede de forma clara alinear estratégicamente cualquier organización.

Y como consecuencia de ello, conseguir mejorar, no solo el clima laboral, sino la capacidad de ilusión de los trabajadores, su compromiso, su motivación, su proyección y con ello la eficacia, el desarrollo y la competitividad de la empresa
u organización.

En definitiva, el mentoring puede actuar sobre sobre los pensamientos y con ellos sobre el destino de las empresas. Y nadie mejor que un mentor para ayudar en el proceso que indicaba Mahatma Gandhi:

  • Observa tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras.
  • Observa tus palabras porque se convertirán en tus acciones.
  • Observa tus acciones porque se convertirán en tus hábitos.
  • Observa tus hábitos porque se convertirán en tu carácter.
  • Observa tu carácter porque se convertirá en tu destino.

Así, el sentimiento, como ingrediente del poder motor de las personas, define el destino futuro de las empresas y el mentoring puede incidir de forma clara en ello.

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