
Buen gobierno es diversidad y pensamiento crítico: cómo evitar el groupthink en el Consejo
Buen gobierno es diversidad y pensamiento crítico: cómo evitar el groupthink en el Consejo En muchos Consejos de Administración el
PhD Presidenta de la Fundación Woman Forward | CEO de Comerciando Global | Consejera y autora especializada en gobierno corporativo
En los últimos años hemos sido testigos de un levantamiento histórico que pone en el centro del debate global la dignidad y los derechos de las mujeres. Lo que comenzó como una protesta contra la muerte de Mahsa (Jina) Amini, víctima de la policía de la moralidad en Irán, se ha transformado en un movimiento persistente por libertad, justicia y autonomía personal. Mujeres de todas las edades han desafiado leyes que obligan al uso del velo, mostrando que la lucha por la igualdad no es abstracta, sino profundamente existencial y política.
A menudo en Occidente escuchamos que “llevar el velo es una elección”. Sin embargo, cuando preguntamos directamente a mujeres en espacios públicos en contextos migratorios, la respuesta no siempre emerge de ellas: sus maridos o familiares responden por encima de sus voces. Este fenómeno muestra que no se trata solo de una creencia religiosa personal, sino de un entorno social y familiar que limita el poder de decisión real de esas mujeres.
Europa no puede proclamarse defensora del feminismo y, al mismo tiempo, dejar que millones de mujeres inmigrantes vivan con derechos restringidos o sean desplazadas como ciudadanas de segunda. No basta con discursos abstractos sobre igualdad si no se respaldan con políticas públicas, protección real y programas que fortalezcan la autonomía de las mujeres migrantes en todos los ámbitos: educativo, laboral, legal y cultural.
La revolución actual en Irán y las continuas protestas contra la imposición del velo nos recuerdan que la igualdad exige más que palabras: exige acción, solidaridad internacional y presión política clara. Y también nos interpela sobre la coherencia de quienes gobiernan: cuando el Gobierno Socialista rehúye posicionarse con firmeza en este tema, se pierde una oportunidad histórica para liderar una agenda feminista que esté a la altura de los desafíos globales.
La libertad de una mujer —su derecho a decidir sobre su cuerpo, su ropa, su vida— no puede ser objeto de relativismos culturales cuando esos mismos relativismos sirven para justificar discriminación o silencio. La igualdad debe ser universal y exigente.
Mirian Izquierdo
Presidenta Fundacion Woman Forward

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PhD Presidenta de la Fundación Woman Forward | CEO de Comerciando Global | Consejera y autora especializada en gobierno corporativo
El acceso a un Consejo de Administración o a un Directorio ya no depende únicamente de una trayectoria impecable o del prestigio profesional. Las organizaciones están enfrentando un entorno mucho más exigente: tecnológico, regulatorio, reputacional y estratégico. Por eso, los perfiles que se incorporan a estos órganos deben aportar algo más que experiencia: visión, valores, capacidad de adaptación y formación específica.
En un contexto de incertidumbre constante, los consejos necesitan personas capaces de mirar más allá del día a día operativo. Se valora especialmente a quienes entienden la estrategia como un proceso dinámico, saben analizar el entorno y pueden anticipar escenarios futuros. Esto aplica tanto a empresas cotizadas como a empresas familiares o startups en expansión.
Si añadimos que las mujeres siguen soportando más responsabilidades fuera de la oficina, el resultado es una ecuación imposible… salvo que la empresa haga algo diferente.
Cuando trabajas con directivas de nivel medio-alto, la foto se repite: sobrecarga crónica, poco espacio para trabajo estratégico, falta de apoyo estructurado y sesgos sutiles que las encasillan como “excelentes ejecutoras”, pero no necesariamente como “figuras de dirección”. A esto se suma el desgaste emocional, que McKinsey denominó la “gran ruptura”: mujeres líderes abandonando sus puestos en cifras récord por carga de trabajo, falta de reconocimiento y escasa flexibilidad real.
Las exigencias regulatorias y sociales hacen que la sostenibilidad (ambiental, social y de gobernanza) sea un tema permanente en la agenda de cualquier órgano de gobierno. La capacidad de supervisar correctamente las políticas ESG, de entender su impacto financiero y reputacional, y de garantizar una cultura empresarial ética, es hoy un requisito imprescindible.
Más allá del tipo de consejero o directora (independiente, dominical, ejecutiva…), lo que se espera de cada miembro es un compromiso con el bien común de la empresa, la objetividad en sus decisiones y una actitud ética inquebrantable. La independencia de criterio es la base para una toma de decisiones transparente y colegiada.
Para más información sobre el programa IMPACTA, sus modalidades y el proceso de inscripción:
Programa abierto también a directivas de Latinoamérica en modalidad online.
https://womanforward.org/liderazgo-f-impacta/ | info@womanforward.org

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